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8 mar 2011

V de vendetta

¡Voilá! A primera vista un humilde veterano de vodeville en el papel de victima y villano por vicisitudes del destino. Este visage, ya no más velo de vanidad, un vestigio de la vox-populi, ahora desfallecido. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada, que velan por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El unico veredicto es venganza, vendetta, como voto y no en vano, pues la valía y veracidad de esta, un día vindicará al vigilante y al victorio. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se esta volviendo muy verbosa, así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte, y que puedes llamarme V...


–¿Quién eres tu?
–Quien... 'quién' es solamente la forma de la función 'qué' y ¿qué soy? Un hombre con una máscara.
–Sí, es ya lo veo.
–Naturalmente. No me cuestiono tu capacidad de observación, simplemente señalo lo paradójico que es preguntarle a un hombre con máscara quién es.



Buenas tardes, Londres. Permitid primero que me disculpe por esta interrupcion. Yo, como muchos de vostoros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonia. A mi, me gusta tanto como a vosotros. Pero con el espiritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podriamos celebrar este 5 de noviembre, un dia que ya nadie lamentablemente recuerda, tomandonos cinco minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco. Hay, claro esta, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que en este momento, estarán dando ordenes por teléfono y que hombres armados ya vienen de camino. ¿Por que? Porque mientras que pueda utilizarse la fuerza, ¿para que el dialogo?.
Sin embargo, las palabras siempre conservaran su poder, las palabras hace posible que algo tome significado y si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal, ¿no?. Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais, ahora tenéis censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos.¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, solo tenéis que miraros al espejo. Sé porque lo hicisteis, sé que teníais miedo. Y quien no. ¿Guerras, terror, enfermedades? rabia una plaga de enfermedades que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El terror pudo con vosotros y presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Sutler. Os prometió orden, os prometió paz y todo cuanto os pidió a cambio, fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.Anoche intente poner fin a ese silencio. Anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace mas de 400 años, un gran ciudadano deseo que el 5 de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo, que justicia, igualdad y libertad son algo mas que palabras. Son metas alcanzables.
Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno entonces os sugiero que permitáis que el 5 de noviembre pase sin pena ni gloria. Pero si veis lo que yo veo, si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del Parlamento, y juntos, les haremos vivir un 5 de noviembre, que jamás, jamás, nadie olvidará.




Espero, seas quien seas, que escapes de este lugar. Espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren.
Pero lo que espero por encima de todo es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reirme contigo, a llorar contigo o a besarte, te quiero. Con toda mi alma, te quiero.


-Muere. Muere. ¿Por que no mueres? ¿Por que no mueres?
-Bajo esta mascara hay algo mas que carne y hueso. Bajo esta mascara hay unos ideales, Señor Creedy. Y los ideales son a prueba de bala.


-La violencia puede usarse para hacer el bien
-¿A que te refieres?
-Justicia


Recuerden, recuerden el 5 de noviembre, conspiración, pólvora y traición.
No veo la demora y siempre es la hora de evocarla sin dilación.

Este conccerto se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando.


Anarquía significa sin líderes, no sin orden. 

6 mar 2011

Bonnie and Clyde


-Naciste en el este de Texas, ¿verdad?
-Sí.
-¿Tu familia ha vivido siempre allí?
-Sí...
-Fuiste a la escuela, claro, pero como eras mucho más lista que tus compañeras, te largaste a la primera ocasión. Cuando tenías 16 o 17 años conociste a un muchacho en...
-Una fábrica de cemento
-Una fábrica de cemento...Él te decía que eras la chica más encantadora del mundo, estábais a punto de casaros pero pensaste que no te convenía, y buscaste empleo en un café al que ahora al despertarte por las mañanas odias de todo corazón. Al llegar allí te pones tu uniforme blanco..
-Rosa, es rosa
-Y luego los camioneros entran a comer bocadillos de salchichas grasientas...Te suelen gastar bromas, pero son torpes, estúpidos y llenos de tatuajes y no te gustan. Te dicen que salgas con ellos y algunas veces vas, pero otras no, porque lo único que quieren es abusar de ti, quieras o no. Entonces te vas a casa, te sientas en tu habitación y piensas: "¿Cuándo y cómo podré escapar de todo esto, cambiar de vida? Y ahora lo sabes.


 

- Cuando estuve en la cárcel me dijeron que te habías cortado unos dedos del pie
-¿Quién demonios te lo dijo, eh? Sí, me corté dos dedos, no quería hacer trabajos forzados...ya sabes, picar piedra todo el santo día con un martillo. Pero, ¿sabes lo mejor? ¡A la semana siguiente me dejaron en libertad! ¡Salí de aquella cochina cárcel en muletas!



-Soy Otis Harris, y este es Davis, trabajaba conmigo.
-¿Qué tal? La señorita Bonnie Parker, yo soy Clyde Barrow.
-Encantado, ¿A qué os dedicais?
-Atracamos bancos.