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23 oct 2011

Todos los hombres del rey.


"Sólo se te conceden un par de momentos que determinan tu vida, a veces sólo uno, y luego se acabó para siempre."

Para encontrar algo, lo que sea, una gran verdad o unas gafas perdidas, primero debes creer que te servirá de algo encontrarlas. Yo encontré algo hace mucho tiempo, y desde entonces me he aferrado a ello con uñas y dientes, ha sido el secreto de mi éxito en la vida, la razón por la que he llegado donde he llegado, la máxima. Ojos que no ven, corazón que no siente. Lo llamaban idealismo en un libro que leí.


"Me llamo Willie Stark, de Mason City, y tenía un discurso sobre este Estado y lo que necesita. Es inútil deciros nada, vosotros sois el Estado, sabéis lo que necesitáis. Mirad vuestros pantalones con parches, mirad las cosechas, mirad a vuestros hijos. Tenéis harapos, podredumbre y vástagos ignorantes por culpa de este Estado. Si, tenía un discurso, pero ya no lo tengo (...) No pasa nada, porque tengo otra cosa que contaros.
Os hablaré de un paleto cateto, como vosotros, sin ánimo de ofender. Ese tipo, hace tiempo, ese paleto, empezó a pensar en los otros paletos y en cómo podía ayudarles. Y un día, golpeó con el poder con su fuerza, la ira de Dios con su mano dura, cuando el único colegio de ladrillos que se ha construido en el distrito se vino abajo porque se construyó con ladrillos de política podrida, y aplastó y mató a un grupo de pobres jóvenes escolares. Ya conocéis la historia, la habéis oído, "Se enfrentó a la corruptela para imedir ese colegio de ladrillos manchados, pero perdió, y se desplomó."
Bien, al poco tiempo, y derrepente, asomaron amablemente desde la ciudad unos funcionaros con un enorme cochazo y le dijeron a ese paleto que sería buena idea que se presentara para gobernador. Ellos tan encorbatados me dijeron que McMurphy es un oportunista, y que Joe Harrison no es más que una simple marioneta, y que querían que a ése defensor del pueblo, ese Don nadie cateto, diera una ración de gobierno honesto. ¿Sabéis quenes eran los de ese cochazo? Eran los que a Joe Harrison le besan las botas, los que querían dividir el voto paleto de McMurphy, eso es, ¡Vuestro voto!. Ahí lo tenéis, ese es el Judas Iscariote, el pelota, el quita mocos, el trajeado de la ciudad, ahí está.
¡Pero escuchad, amigos! ¡No ha sido sólo a mi, a vosotros también os toman el pelo esos gusanos, miles de veces! ¡Ahora me toca a mi tomárselo a alguien, ahora me toca a mi tomar el pelo a esos trajeados traicioneros anti campesinos, quita mocos! ¡Me presentaré a gobernador, sin ninguna ayuda, voy a ir a por ellos! ¡Y con muchas ganas de sangre! ¡Al garrote con McMurphy! ¡Al garrote con Joe Harrison! ¡Y al garrote con cada cabrón que quiera robaros las carreteras, los puentes, los colegios y la comida que necesitáis! ¡Dadme un gancho y yo mismo lo haré, les clavaré el pellejo a la puerta del granero! ¡Al garrote!



"Después de cualquier gran trauma o crisis, cuando remite el shock y todo espasmo nervioso, asumes la nueva situación porque sabes que cualquier posibilidad de otro cambio más ha sido agotada. Has visto el bosque finalmente porque te has alejado lo suficiente como para que los árboles no te lo impidan, pero es demasiado tarde ya para poder hacer otra cosa que no sea conformarte. Y se acabó, ya no queda nada más que decir o hacer, salvo que Dios y nada tienen mucho en común. Fin. Lo que no sabes es que te equivocas.